tranquilidad durante discusión

Cómo mantener la tranquilidad durante una discusión

Cómo mantener la tranquilidad durante una discusión. Parece algo imposible de lograr, pero según los psicólogos es posible mantener la calma durante una discusión.

Esto no sólo evitará que la discusión pase a mayores, sino que también evitará que sufras los estragos que los nervios provocados por una disputa pueden causar en tu salud.

Sabemos que durante la vida se van a presentar situaciones de conflicto ya que es algo inevitable, por más que seas una persona tranquila no podemos manejar todo lo que sucede a nuestro alrededor lo que conlleva a que esto puede llegar a suceder sin que dependa de nuestro carácter.

Cómo mantener la tranquilidad durante una discusión

Es importante aprender a manejar nuestras emociones y nuestros impulsos para poder así mantener la calma durante una discusión.

A esta capacidad para poder controlarse a uno mismo los psicólogos llaman ”inteligencia emocional”, es fácil saber cuándo una persona tiene desarrollada la inteligencia emocional pues éstas se mantienen muy calmadas durante una situación tensa y por el contrario aquellas que no tienen desarrollada la inteligencia emocional tienden a estallar por tonterías y no saben controlar sus impulsos y nervios.

Es difícil controlar nuestros impulsos ya que es como un instinto natural que tenemos para defendernos, pero no es imposible autocontrolarse y mantener la calma.

Para poder controlar nuestro temperamento y no alzar la voz ni pelear durante una situación como ésta, lo que se debe hacer es aprender a reconocernos, y a manejar y controlar nuestras emociones negativas, aunque no se puede llegar a controlar en un 100% éstas emociones, sí que se puede pulir el carácter y mejorar con respecto a esta inteligencia emocional.

tranquilidad durante discusión

A continuación te daremos las pautas para que aprendas a mantener la calma durante una pelea incluso en una fuerte discusión.

1- Mantén la calma manejando la respiración.

Es importante qué evites que tu cuerpo se ponga tenso, para ello puedes trabajar en la respiración manteniendo una respiración pausada y profunda. Cuando respiras de manera corta y agitada el cuerpo interpreta estamos en peligro por lo que nos ponemos más en guardia y a la defensiva.

Para evitar que el cuerpo entre en este estado, trabaja la respiración como lo mencionamos antes así mantendrás la calma, inhala por la nariz y exhala por la boca calmadamente para evitar que el cerebro liberé hormona del estrés como cortisol y adrenalina.

2- Usa el lenguaje corporal

Nuestro cuerpo y nuestras posturas pueden expresar muchas cosas sin necesidad de hablar. Si estás en medio de una discusión de conflicto observa tu cuerpo y cuando éste se ponga tenso, de relajar tus brazos y piernas y adopta una postura relajada y conciliadora.

La otra persona podrá interpretar tu lenguaje sin necesidad de hablar pues podrá percibir tu calma y esto puede ayudar a dispersar el conflicto.

3- Escucha para entender y no para responder

Uno de los motivos por los que las peleas y discusiones llegan demasiado lejos es porque las personas no logran darse a entender, un claro ejemplo se da cuando la persona número 1 intenta expresar las cosas que le molestan y la otra persona sólo escucha para contestar de mala manera pero no para entender las razones del otro, esto lleva a elevar el tono de voz y el querer hablar más alto que el otro, lo que sin duda no terminaría bien.

Para evitar esto, aunque tengas la razón en la discusión trata de guardar silencio y escuchar en la otra persona todo lo que tengo para decirte y trata de entender, luego cuando la persona haya terminado de explicar sus razones dile que es tu turno de hablar y que esta vez el escuché para entender, posiblemente podrán llegar a un acuerdo sin agrandar aún más la pelea.

4- Nunca levantes la voz

Para mantener un diálogo sin que se transforme en una discusión más dura debes tratar en lo más posible de no levantar la voz, si la otra persona levanta la voz, tu espera que se calle y sigue hablando de manera pausada y en voz normal.

5- Interésate por el otro

En el momento en que la otra persona esté expresando sus molestias o razones, pregúntale que ¿pueden hacer para mejorar las cosas?, ¿qué ideas tiene para mejorar la situación?, ¿qué es lo que necesita?, o cualquier otra pregunta que haga que la otra persona sienta que realmente te interesa resolver el problema.

6- Si no se puede llegar a un acuerdo, apártate.

Si has probado con todas las técnicas anteriores y la otra persona aún muestra un comportamiento agresivo o violento, dile que en esos términos no van a poder resolver nada y que luego volverán hablar cuando los dos estén más tranquilos y abandona la conversación.

Espero que estos tips te sean útiles y recuerda que el autocontrol y la inteligencia emocional pueden ser de gran ayuda a lo largo de la vida si aprendes a utilizarla. ¡Si te ha gustado este artículo sobre cómo mantener la tranquilidad durante una discusión te invitamos a compartir.

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